En el último número de Salut i Força hablamos de otra prueba diagnóstica en pacientes que consultan por esterilidad, la histerosalpingografía ( HSG ):
Con el larguísimo y a veces impronunciable nombre de histerosalpingografía (HSG) definimos la prueba radiológica con contraste que permite evaluar las características morfológicas de la cavidad uterina y la permeabilidad de las trompas de Falopio.
Si bien la histerosalpingografía puede inducir la sospecha diagnóstica de patología orgánica que afecta a la cavidad endometrial, esta sospecha puede venir ya dada con técnicas no invasivas como las ecográficas, complementadas o no con técnicas endoscópicas, como la que analizamos en un artículo pasado.
El principal valor diagnóstico actual de la histerosalpingografía estriba en su capacidad para ofrecer información sobre las características morfológicas de las trompas de Falopio y, sobre todo, en la evaluación de su permeabilidad.
Las trompas de Falopio, también llamadas oviductos, son dos conductos de aproximadamente 10-12 cm de longitud que se sitúan lateralmente respecto al útero y cuya función es comunicar el útero con los ovarios. Estas estructuras, lejos de ser meros tubos que permiten el paso de los espermatozoides desde el útero hasta la ubicación del ovocito, son órganos cuyas diferentes capas van a favorecer el desplazamiento del ovocito fecundado hacia el útero.
La acción de los cilios de la mucosa tubárica (millones de extensiones móviles en forma de dedos de la capa más interna de la trompa) y las contracciones de la musculatura que recubre la propia trompa van a permitir el transporte del embrión y que, alrededor del día 5º postfecundación, éste alcance la cavidad uterina donde iniciará el proceso de implantación y desarrollo embrionario y fetal.
Lamentablemente, a día de hoy, la medicina no dispone de medios diagnósticos que permitan evaluar, de una forma eficaz, la funcionalidad de las trompas de Falopio, pero sí disponemos de técnicas que permitan diagnosticar obstrucciones de las mismas. En este grupo se sitúa la técnica que analizamos en este artículo.
La introducción de la histerosalpingografía en el protocolo de estudio de la pareja estéril ha sido muy discutida a lo largo de los años ¿Debe recomendarse a aquellas mujeres que no presentan antecedentes personales que puedan sospechar la afectación tubárica?
Existen determinados tratamientos de reproducción asistida (fecundación in vitro y microinyección espermática) en los que la obstrucción o permeabilidad de las trompas de Falopio es intrascendente, ya que la unión de ovocito y espermatozoide va a producirse en el laboratorio. En estos casos, la información que una histerosalpingografía va a aportarnos sobre la permeabilidad de las trompas puede obviarse.
Así pues, hay un acuerdo tácito generalizado en no practicarla de manera sistemática y sólo en aquellas parejas en las, tras un estudio inicial, se recomiendan tratamientos como los coitos dirigidos, con o sin estimulación ovárica, y las inseminaciones intraútero. En estos casos, debemos evidenciar la permeabilidad de al menos una de las trompas que permita el acceso de los espermatozoides a la zona donde se ubica el ovocito.
La histerosalpingografía comienza con una radiografía simple de la pelvis (Fig. 1) para continuar con el procedimiento en el que, mediante una sonda especial tipo campana (Fig. 2), se inyecta el contraste (Fig. 3 y Fig. 4).
Las radiografías deberían mostrar la cavidad uterina, las trompas, el paso de contraste a cavidad pélvica, donde su posición variará por el movimiento de las asas intestinales.
La histerosalpingografía no deja de ser un examen de rayos X, es decir, que su realización supone la exposición de una parte del cuerpo a una pequeña dosis de radiación ionizante. Es por ello que se recomienda practicarla en la semana siguiente de la menstruación, es decir, antes de la ovulación, para evitar realizar la técnica estando la paciente embarazada.
Dra. María Rita Espejo Catena
Especialista en Ginecología y Obstetricia.
Hospital Universitario de La Ribera. Alzira
Instituto FIVIR. Hospital NISA Aguas Vivas.






