En el día de ayer, y a pesar de la dificultad que supuso no haber tenido el tiempo suficiente para asistir a toda ella por “obligaciones asistenciales”, pude disfrutar de retazos de una agradable e interesante reunión en mi centro hospitalario.
Se desarrollaron las III Jornadas de Nutrición Saludable en Embarazo y Lactancia dirigidas básicamente a matronas, pero muy útiles para todos aquellos que estamos relacionados con el control del embarazo.
Bajo la dirección de las doctoras Pilar Llopis, presidenta de la Comisión de Nutrición del Hospital Universitario de La Ribera, y Pilar Luna, jefa del Servicio de Nutrición y Dietética del mismo hospital, se trató, entre otros, el tema de la suplementación farmacológica durante la gestación.
Los doctores Marisa Rebagliato y Ferrán Ballester, del Centre Superior d´Investigació en Salut Pública de la Generalitat Valenciana, presentaron algunos resultados de los estudios que están realizándose en nuestro país enmarcados en el proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente).
Como reza en su web, el proyecto INMA es “una red de investigación de grupos españoles, (..) con el objetivo de estudiar el papel de los contaminantes ambientales más importantes en el aire, agua y dieta durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil.”
Por una parte, me siento feliz de haber descubierto a este grupo de trabajo y saber que los resultados de sus estudios pueden ser útiles para los profesionales españoles ya que es población española la que se analiza en ellos.
Por otra parte, me queda la sensación de que algo hacemos mal con respecto a la población general y los profesionales sanitarios.
Las consultas preconcepcionales en nuestro sistema sanitario carecen del carácter interdisciplinar que garantizaría la eficacia y la mejoría de las condiciones del embarazo y la lactancia.
Partimos de la base de que, salvo situaciones patológicas, estas visitas se reducen a un control ginecológico rutinario y a la recomendación de ingerir determinados compuestos farmacológicos que contienen, entre otros, folatos y, últimamente, el controvertido yoduro potásico.
Comento que algo hacemos mal con la población general cuando nos interesamos tanto en asegurar un aporte de nutrientes en forma de comprimidos pero no tanto en asegurar esos mismos nutrientes en la dieta.
En esta reunión se ha concluido que, aunque faltarían más estudios al respecto, la suplementación farmacológica de yoduro potásico puede no tener el efecto beneficioso que todos esperábamos y que tanto un defecto como un exceso del mismo pudiera alterar la función tiroidea de la mujer.
En nuestro afán de conseguir que todos los nutrientes lleguen en cantidades óptimas al feto, es posible que estemos sobreactuando farmacológicamente y sólo fuera necesario un buen asesoramiento dietético, suplementando de forma exclusiva en casos excepcionales.
PD: se adjunta imagen con el plan de alimentación por raciones en embarazadas y mujeres lactantes, realizado por la Dra. Luna y la Comisión de Nutrición del Hospital de La Ribera

Plan de alimentación por raciones en embarazo y lactancia